Los hombres también tienen sus días

Los hombres también tienen sus días

El llamado Síndrome de Irritabilidad Masculina podría postular también a los hombres a tal condecoración. 

Un estudio publicado en el Reino Unido señala que la baja producción de testosterona puede tornarlos irascibles, ultrasensibles y proclives a desarrollar cuadros depresivos.

Qué mejor caricatura de los síntomas desatados durante "esos días" en las mujeres, que el comercial en que la mujer estalla en llanto cuando su marido decide echarle más sal a la comida que ella con tanto cariño preparó. De ahí en adelante, la frase "le saco la sal (bis)" que él lanza en un grito desesperado para calmar a su esposa, queda resonando como el recurso más simpático que pueden aplicar los hombres para manejar los estragos que causa, mes a mes, el Síndrome Pre Menstrual de las féminas.

Es sabido que las mujeres experimentan una serie de desequilibrios emocionales debido a la fluctuación de estrógenos y progesterona en su cuerpo. Y más conocidas aún son las respuestas de ellos durante "ese período": "déjala sola, no le hagas caso, que anda con 'tú ya sabes qué'", es un clásico que por siglos ha hecho sentir excluidas a las mujeres, como si padecieran de un virus contagioso.

Fue por eso que quizás la noticia que el doctor en biología Gerald Lincoln le dio al mundo en febrero del 2002, a través de la revista New Scientist, causó tanto impacto. Después de estudiar por años la fluctuación de testosterona en carneros, el científico, que trabaja en la Unidad de Ciencias de la Reproducción Humana del Medical Research Council, Escocia, determinó que la baja en los niveles de la hormona masculina (encargada de hacer a los hombres más peludos, de voz ronca y de musculatura más maciza) torna a los machos irascibles, sensibles y poco comunicativos en el plano sexual. Un fenómeno que, a pesar de no ser cíclico como ocurre en las mujeres, denominó Síndrome de Irritabilidad Masculina.

Los escépticos

Si bien es cierto que los resultados de la investigación datan de hace dos años, la discusión en torno al tema no ha cesado. El hecho de que Lincoln hubiera elaborado su tesis sobre la base de estudios con carneros generó desconfianza en la comunidad científica mundial. Para sus detractores, el comportamiento hormonal de estos animales -que experimentaban una baja de testosterona en invierno- no es comparable al sistema gonádico de los humanos. Es decir, no es una regla que los machos se pongan melancólicos y menos libidinosos en temporada invernal.

Pero hasta el día de hoy, Lincoln es un convencido de su tesis: “Yo les diría a todos los expertos que prueben removiendo la testosterona en los hombres y que verifiquen lo que pasa. No se los recomiendo. El resultado es un aletargamiento, una baja de la autoestima e irritabilidad. Al fin de cuentas, un estado mental depresivo". Y qué mejor comprobación para el biólogo escocés que el tratamiento de reemplazo hormonal que reciben aquellos machos que vienen genéticamente con bajas cantidades de esta testosterona cuyo sistema gonádico ha sido dañado por un tratamiento oncológico. “Una vez que se echa a andar el tratamiento, ellos recuperan su animosidad. Es decir, la hormona masculina influye en el comportamiento de los hombres", dice Lincoln.

Pero la pregunta del millón no tardó. ¿Qué es lo que realmente genera que la hormona masculina disminuya en los machos cualquiera sea su edad? Es sabido que los más maduros experimentan la andropausia, es decir, el agotamiento paulatino de la testosterona por un desgaste natural del cuerpo. Pero según las investigaciones de Lincoln, el estrés emocional provocado por situaciones como el exceso de trabajo, un luto, un accidente grave o, en el peor de los casos, la participación en una guerra, también produciría en los jóvenes un descenso en sus hormonas.

Los especialistas chilenos se muestran escépticos frente a este tipo de conclusiones. Tanto el andrólogo de la Universidad de Chile Eduardo Bustos como el endocrinólogo de la Clínica Alemana Sergio Majlis aseguran que ningún tipo de estudio ha sido concluyente al respecto. Mientras Bustos -quien además trabaja en la Unidad de Medicina Reproductiva de la Clínica Las Condes- descarta de plano esta tesis de Lincoln, Majlis concuerda en que un estado de vulnerabilidad emocional golpea tanto física como psicológicamente a los hombres. "La tensión emocional o laboral produce una activación en la línea del estrés del cerebro y eso produce una inhibición en la producción de testosterona, lo que en todo caso es reversible. Como esta hormona masculina tiene efectos en el sistema nervioso central, el que determina cómo sentimos y percibimos las cosas, esa alteración de los receptores de testosterona se puede manifestar en inapetencia sexual y desánimo”. Así y todo, Majlis afirma que no se sabe a ciencia cierta en qué medida el descenso de testosterona genera un cambio específico del carácter y humor de los hombres. “Si tú no tienes un estudio serio, es decir, con doble ciego (experimento en que a unos pacientes se los trata con placebo y a los otros no), con aplicación de pruebas psicológicas y una variación intencional en los niveles de hormonas, no se puede comprobar nada".

Según el endocrinólogo chileno, hay otras anomalías hormonales que pueden incidir en una falta de ánimo en el hombre como, por ejemplo, el hipotiroidismo, que es una baja en la producción de hormonas que regulan la cantidad de oxígeno en los tejidos y lo que hace que la persona experimente un letargo. Por eso es que un psiquiatra, al detectar una depresión, no sólo debe indagar las alteraciones psicológicas que presenta un paciente, sino también el funcionamiento de la tiroides.

Lo que el especialista quiere decir, en resumen, es que la baja en los niveles de testosterona no sólo puede explicarse por el estrés, sino también por enfermedades a nivel del sistema nervioso central, en la esfera endocrina o en los testículos.

Los permisos para “sentir”

Una inyección de testosterona es para Lincoln uno de los mecanismos más efectivos para que los hombres puedan recuperar su normal estado anímico. Pero el endocrinólogo Sergio Majlis dice que la terapia de sustitución hormonal no se puede aplicar sin realizar un estudio previo que descarte una patología orgánica. “Sólo una vez cumplido este paso, es posible decidir si es necesario recetar andrógenos (inyecciones de testosterona) o no”. Lo mismo va para aquellos que llegan a consultar por una baja en su libido: “Si detrás del sujeto que acusa un mal funcionamiento endocrino existe una mala relación de pareja, por ejemplo, lo que debe hacer es ir a una terapia y no inyectarse hormonas".

Agrega que hay pacientes que se demoran 10 o 15 años en consultar por este tipo de problemas, pues todo lo que se relacione con su virilidad es un tema muy delicado para ellos.

El siquiatra de la Universidad Católica Rodrigo Aguirre, quien viene trabajando hace tiempo en la construcción de la masculinidad, explica que detrás de la fabricación histórica de la hombría pesa mucho el diferenciarse de las mujeres: "El hombre desde pequeño está llamado a ser fuerte, conquistador, contenedor, proveedor, controlador e, incluso, violento, porque esos rasgos se oponen a la identidad de la mujer. Y eso es imperativo, no se cuestiona a nivel cultural ni histórico. Por eso es que cuando un hombre se sensibiliza, rápidamente se autocensura, pues admitir debilidad frente a problemas cotidianos o expresar la angustia a modo de llanto, significa romper con la construcción social de su identidad. Entonces ver llegar a los hombres a una consulta psiquiátrica es algo que no ocurre muy seguido”.

Por eso es que para el psiquiatra -independientemente de que el Síndrome de Irritabilidad Masculina se presente como lo describe el biólogo Gerald Lincoln- es importante que los hombres vayan haciendo consciente la rigidez de los mandatos que pesan sobre ellos. "Cuestionándolos es muy posible que puedan liberar ciertas trabas que derivan en cuadros depresivos, mermas en la autoestima, bajo interés sexual y la irritabilidad, que muchas veces es producto del malestar que les genera el hecho de que las mujeres estén ocupando lugares que tradicionalmente les pertenecían a ellos".

Fuente: http://www.deguate.com/salud/article_889.shtml

Temas:

Comentarios

Grupo Emisoras Unidas se reserva el derecho de eliminar cualquier comentario que considere ofensivo o publicitario.